¿TALÓN O METATARSO?

Por Richard Amos Sensei

Traducción al castellano por Juan Manuel Ferrero

Usar el pie como pivote puede parecer bastante simple hasta que intentas diseccionar para considerar cuándo y por qué debemos girar sobre el talón o el metatarso del pie o incluso, como sugieren algunos instructores importantes, en algún punto intermedio.

Como el peso del cuerpo está idealmente extendido sobre el pie entero esta última idea puede parecer razonable. Sin embargo, cuando simplemente avanzamos o retrocedemos, el peso se desplaza naturalmente hacia el frente o hacia atrás. Un paseo en la arena a la orilla del mar revelará exactamente esto. Una huella perfecta en la arena (asumiendo que no tiene pies planos) mostrará que la mayor impresión se comparte entre el talón y en la parte interior del metatarso con una impresión menor en el borde exterior del pie y los dedos. Sin embargo, al avanzar un poco hacia adelante, inmediatamente el metatarso se hunde en la arena y cuando se mueve hacia atrás, por supuesto, el talón se clava. Esta simple imagen se puede referir cuando se realizan los movimientos de avance y retroceso como se requiere durante la práctica de kihon/kata.

Por el momento vamos a enfocarnos en los movimientos sencillos apropiados para kihon y kata que no deben dejar mucho espacio para áreas grises; ya sea desde la perspectiva de la instrucción o de la auto-corrección. Las ramificaciones de usar el metatarso o el talón al caminar o girar, para mí en cualquier caso, van más allá de simplemente reconocer que el peso se desplaza al frente cuando se mueve hacia delante y viceversa cuando se mueve hacia atrás.

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Equipo WTKO Spain en Amsterdam con Sensei Amos y Sensei Langley (2016)

Estrictamente hablando de principios básicos o fundamentos, en discusiones anteriores (Shotokan Karate Magazine # 80) han hablado de no levantar el talón cuando se desplaza hacia adelante, pero demasiado énfasis en mantener el talón en el suelo puede obstaculizar la libertad de movimiento a largo plazo. Permítanme, si es posible, volver a ese punto más adelante en este artículo y por ahora sólo reiterar que parte de la rigidez aparente en kihon y kata está diseñada para enseñar al cuerpo a cómo moverse de una manera no intuitiva (al menos inicialmente) para poder lograr una dominio entero y profundo a largo plazo.

Lo que el principio de pisar o girar nos enseña, en lo que se refiere al talón o al metatarso, es que mientras cambia el peso del cuerpo debemos ser conscientes de que siempre hay una fuerza de compresión involucrada que requiere explosividad. Cualquier compresión por definición sucede entre al menos dos partes: como estamos dando un paso o girando podemos enfocarnos sólo en las piernas, ambas. Se aprietan una hacia la otra. Una acaba siendo el ancla y/o el pivote mientras que la otra es la pierna que se mueve; pero ambas están trabajando durante el paso.

En un simple paso adelante (oi-zuki, por ejemplo), debe considerarse imperdonable, durante la práctica fundamental del kihon, girar los dedos hacia afuera (pivotando así en el talón del pie delantero) al principio del movimiento. Si esto pasa es porque no estamos obteniendo una compresión instantánea (squeeze) de la pierna trasera (moviéndose) hacia la pierna delantera (tirando). No sólo eso, si giramos los dedos hacia fuera en el principio del movimiento, no nos estamos moviendo realmente hacia adelante, lo que desvirtúa el propósito de un paso hacia adelante y, por lo tanto, impide dominar la mecánica/técnica de un simple paso hacia adelante. En un paso hacia atrás el talón no se debe levantar (siempre lo hace al principio porque es difícil coordinar el cambio de peso con la compresión de la pierna trasera y obtener la sensación de que el talón está anclado y, en consecuencia, ser capaz de ejercer un efecto de tracción) por las mismas razones. Si levanta el talón cuando retrocede, la pierna trasera se va hacia adelante primero. Ilógico.

Este argumento no parece aplicable obviamente en jiyu-kumite, ya que hay muchas circunstancias atenuantes, pero cuando alcancemos un nivel suficientemente alto para el jiyu-kumite adecuado, debemos ya a través de la práctica diligente desarrollar el énfasis físico (y músculos) descritos en este artículo.

No sólo eso, hay por supuesto excepciones a cada regla y la multitud de variaciones que se nos presentan dentro de nuestra formación regular haría este artículo increíblemente amplio. La discusión de estas excepciones es, sin embargo, muy interesante a pesar de que abre una verdadera Caja de Pandora de ejemplos que sólo pueden ser satisfechos a través de la discusión animada y la demostración física. Así que, en lugar de intentar diseccionarlos, usaré uno; una de mis técnicas favoritas, ushiro-geri. Este es un caso en el que, aunque estamos de hecho girando, no estamos cambiando de dirección. La intención es dirigir el peso directamente hacia el objetivo para obtener la máxima potencia. El control del equilibrio es primordial, de modo que girar el talón (aunque sea una “rotación hacia atrás”) es autodestructivo. Queremos que el poder vaya masivamente al objetivo y la utilidad de un giro “contraido” para cubrir el terreno es lo suficientemente grande como para justificar el uso del metatarso. Pero, también, como estamos pateando con lo que podría llamarse una sutemi-waza (es decir, una técnica de sacrificio), el cuerpo debe inclinarse considerablemente (relativamente hablando) para extender la pierna. Hacer esto pone las caderas en una posición comprometida al contrario de cuando hacemos un giro manteniendo nuestra posición. Esto, por supuesto, abre otras corrientes de pensamiento que sólo un libro y/o video podría acercarse a exponer de manera justa.

Por lo tanto, volviendo a la materia de la que aspiro sólo ofrecer dirección en la idea básica, es decir, ir y volver en kihon simple y girar en Heian Shodan – un modelo excelente para muchos ejemplos.

Generalmente podemos decir que apenas hay pasos hacia atrás en kata (el último Shuto de la secuencia de cuatro en Bassai Dai es uno de muy pocos) que sean interesantes, pero hay muchos giros hacia atrás. La conclusión que se puede sacar de esto es que si podemos lograr construir suficiente fuerza en los músculos de las piernas para un giro, entonces será mucho más fácil dar un paso en línea recta hacia delante o hacia atrás. Los medios (entrenamiento en kata) justifican el fin (fortalecimiento de áreas menos obvias para lograr dominio).

Si usamos Heian Shodan, podemos ver lo enormemente influyente que puede ser hacerlo bien, tanto en nuestra práctica kihon posteriormente, y más tarde en nuestro kumite. Todos los giros se hacen en el talón, ya que todos los giros en este kata son, en principio, hacia atrás. Incluso el primer movimiento desde shizen-tai debe ser considerado un movimiento hacia atrás girando en el talón derecho. El tercer movimiento, por supuesto, es un enorme giro hacia atrás.

Lo que hace difícil girar sobre el talón durante este tipo de movimientos son tres cosas:

  1. falta de compromiso correcto con el cambio de peso;
  2. falta de conexión entre el primer dedo (dedo gordo del pie) y el centro del cuerpo o, por lo menos, los muslos; y, muy importante
  3. falta de esfuerzo consciente para involucrar el pie/pierna pivotante desde el inicio del movimiento.

Quien diga que es mejor poner el pie en su lugar y luego girar debe haber estado hablando específicamente acerca de una posible interpretación de un bunkai en específico. Este ejemplo podría ser plausible si se cita el giro tai-otoshi (quizás después del primer ki-ai, pero, incluso aquí, el ippon-seoi-nage es más apropiado y entonces los pies se acercarán de todos modos) o no tiene sentido en absoluto.  Pera hablar de terminar el movimiento estirando el pie trasero y luego liberar (en forma de latigazo) el cuerpo después de crear una tremenda fuerza en la dirección del bloque es una declaración que fácilmente puede ser contradicha. Puede ser muy fuerte al final, pero ¿qué pasa con el principio del movimiento? Seguramente la esencia de cualquier técnica es la preparación y tener la capacidad de adaptarse y aplicarse espontáneamente. El “latigazo” debe hacerse PRIMERO: exprimiendo el cuerpo en un paquete apretado con fuerza centrípeta. Si se hace correctamente (permanezcamos con el inicio del gedan-barai después de ese primer ki-ai) los dedos del pie derecho comienzan a girar en sentido contrario a las agujas del reloj (girando sobre el talón, por supuesto) tan pronto como se comience el movimiento. Si giramos aquí incorrectamente sobre el metatarso, la pierna en movimiento estaría persiguiendo la pierna de pivote, lo que es contrario a la preparación compacta que estamos tratando de lograr. Después de esta compresión, la liberación resulta en un explosivo gedan-barai, expandiendo el torso, la postura y bloqueando al unísono hacia nuestro oponente imaginario. Además, debido a que hemos preparado el gedan-barai infinitamente mejor (esta es la encarnación del kamae) hemos enseñado al cuerpo los movimientos y el énfasis necesario para poder ajustar el tiempo y la distancia con espontaneidad: los dos elementos esenciales de kumite.

Aquí hay un vínculo crucial

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Equipo WTKO Spain en Dublín con Sensei Langley, Sensei Ubl and Sensei Amos (2015)

Kihon / kata hecho correctamente es sin duda conducente a un mejor kumite. Puede que no sea evidente al principio, sobre todo porque los karatekas eficaces en kumite son, a menudo jóvenes y atléticos (y por lo tanto pueden salir bien parados) o tener un buen sentido para la lucha – adquirida o natural. Esto está todo muy bien, pero ¿no quieren alcanzar su máximo potencial? Y ¿qué pasa con los que no son ninguno de los anteriores?

Una de las razones por las cuales el oi-zuki (nuestro puñetazo más poderoso) rara vez se usa eficazmente en jiyu-kumite es que su concepto no ha sido desarrollado correctamente como resultado directo de no enfatizar los roles de talón/dedo gordo del pie y el sentimiento de conexión. Abrir al principio de oi-zuki puede dar la ilusión de una técnica grande y poderosa pero  de difícil uso si hay alguien allí para interceptarte. Isaka sensei basó una cantidad enorme de su entrenamiento en oi-zuki y juró que el oi-zuki era una metáfora virtual para el propio karate de Shotokan. Incluso a los cincuenta años estaba anotando ippon con esta técnica contra oponentes de la mitad de su edad.

No sólo eso, la compresión que conduce a la explosión significa una liberación de poder y no la aplicación de más esfuerzo al final de la técnica. En el final de la técnica es donde queremos finura y compostura. De éstas podemos lograr un tiempo perfecto, precisión y control.

Los conceptos de Ki y la importancia del seishi sobre el teishi y la tensión rígida también están fuera del alcance de este artículo pero deben ser estudiados. Los adeptos del Ki usan la frase “ki o dasu”, que significa literalmente “dejar/liberar ki” a menudo traducido como extender ki–imposible, a menos que uno tenga compostura y disposición-.

A medida que liberamos nuestro karate, lo más probable es que nos inclinemos hacia la utilización de más metatarso del pie, sacrificando grados de tensión pero recuperando control. Esto es normal ya que el metatarso del pie es donde están los dedos de los pies y es aquí donde ganamos estabilidad. Sin embargo, tenemos que haber pasado por el “taller” primero (tenemos que haber pasado por todo el proceso de aprendizaje y refinamiento de la técnica).

Tenga siempre en cuenta que una vez que el cuerpo físico ha captado profundamente la esencia de un principio (que potencialmente requiere de 1.000hrs de entrenamiento) y hemos ganado “memoria muscular” en él, no debemos permanecer encadenados a la idea de la técnica de libro de texto, de lo contrario el progreso se detendrá y nuestro karate se estancará. Es muy difícil reconocer, sin embargo, el momento en el cual desencallarse a uno mismo; y he visto a muchos karatekas muy buenos y altamente experimentados desbaratar su progreso al parecer aferrarse a su forma, obsesionados con evitar cualquier salida del libro de texto de una manera milimétrica. Si uno ha estado entrenando diligentemente durante unas pocas décadas seguramente el kata de Heian no degenerará en un desorden si se permite una ejecución de calidad natural; si lo hace, obviamente tenemos que poner otras tantas miles de horas en captar la esencia del fundamento. El punto es que esta vez para liberarnos no debemos dejar pasar la oportunidad antes de que sea demasiado tarde y seamos demasiado viejos y tercos (¿y tengamos miedo?) para cambiar de todos modos.

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Equipo WTKO Spain con Sensei Frank Herrmann y Sensei Richard Amos en Frankfurt Order (2016)

Es en un nivel alto que nos podemos encontrar con la idea de tal vez girar en algún lugar entre el metatarso y el talón sea razonable, pero creo que este es un concepto muy avanzado de hecho, de alguna manera, debería estar perpetuamente y tentadoramente fuera de alcance. Todos necesitamos algo que perseguir.

Fuente: http://honbudojo.com/interviews.html

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